Qué hacer en El Calafate en 3 días

Qué hacer en El Calafate en 3 días

Mucho o poco tiempo es un concepto relativo según los gustos de cada viajero y su capacidad para disfrutar de hacer varios planes en un mismo día. Quienes viajan a la ciudad santacruceña de El Calafate saben que es una de las joyas más impactantes del sur argentino y que, como tal, hay mucho por conocer.

 Sin embargo, para casos especiales, como escapadas de tres días, hay planes armados por agencias turísticas o guías para recorrer lo imprescindible que pueden ayudar a acortar la estadía y ahorrar dinero. 

Si estás planeando un viaje corto, queremos contarte sobre una combinación perfecta de propuestas para disfrutar sin apuro, con actividades para todos los gustos. Con este itinerario equilibrado entre aventura, descanso y descubrimiento, vas a disfrutar de El Calafate en tres días. ¡Empecemos!

Primer día en El Calafate: glaciares y lagos

El primer día en El Calafate merece estar dedicado por completo a uno de los espectáculos naturales más impresionantes del planeta: el Glaciar Perito Moreno. Ubicado a unos 80 kilómetros del centro de la ciudad, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, este coloso de hielo es una visita obligada para todo viajero que llega al sur de la Patagonia. 

La jornada comienza temprano, idealmente con una excursión organizada a través de Best Calafate Tours, que ofrece traslados cómodos desde los hoteles y guías especializados. Caso contrario, tenés que saber que los horarios de ingreso durante el verano (septiembre a abril) son entre las 8:00 y las 18:00 (con permanencia máxima hasta las 20), mientras que en invierno, (mayo a septiembre) de 9:00 a 16:00 (con permanencia máxima hasta las 18). Los valores actualizados de las entradas se encuentran en el sitio web oficial de Parques Nacionales.

En el camino hacia el parque, el paisaje ya te anticipa lo que viene: la estepa árida se va fundiendo con bosques de lengas y ñires, el aire se vuelve más puro y la vista se pierde entre montañas nevadas.

Una vez dentro del parque, el recorrido por las pasarelas frente al glaciar es una experiencia única. Desde ahí se escucha con una claridad inimaginable el ruido de los desprendimientos, un crujido muy particular que antecede al rugido del hielo cayendo. Además, desde esas pasarelas se siente el viento fuerte y seco que arrastra los aromas silvestres de los bosques de la Patagonia. Hay senderos de diferentes longitudes y niveles de dificultadtodos perfectamente señalizados y adaptados. Desde los miradores superiores se obtiene una vista panorámica completa del frente del glaciar, que se extiende por más de cinco kilómetros de ancho y alcanza los sesenta metros de altura.

Caminar por las pasarelas permite contemplar el glaciar desde distintos ángulos y con diferentes tonalidades de luz. A medida que avanza el día, el hielo cambia de color: del blanco brillante de la mañana a los azules intensos del mediodía y los tonos dorados del atardecer. Cada paso ofrece una nueva perspectiva, y cada fotografía parece capturar un mundo distinto. Y nada más lindo que terminar el día con un café con leche o un chocolate caliente en la cafetería para recuperar la calidez en el cuerpo después de unas largas caminatas frente al hielo.

Para quienes buscan una experiencia aún más completa, la recomendación es combinar la visita al Glaciar Perito Moreno con una navegación por el Brazo Rico o el Canal de los Témpanos. Desde el Puerto Bajo de las Sombras, ubicado a pocos minutos de las pasarelas, parten las embarcaciones del Safari Náutico. Este paseo permite acercarse a las enormes paredes de hielo y apreciar la magnitud del glaciar desde el agua, en un entorno absolutamente sobrecogedor.

Si preferís algo más extenso, también está la opción del tour Todo Glaciares, una travesía de día completo que recorre el Brazo Norte del Lago Argentino y permite ver otros gigantes de hielo, como el Spegazzini y el Upsala. Es ideal para quienes desean explorar más allá del Perito Moreno y conocer la dimensión real del campo de hielo patagónico.

Al regresar al pueblo, la tarde invita a relajarse y disfrutar de una buena comida en alguno de los restaurantes del centro. Una excelente opción es Mi Rancho, un clásico que combina la calidez patagónica con recetas tradicionales; o Mako Fuegos y Vinos, donde la especialidad son las carnes al horno de barro y los vinos argentinos. También se puede optar por Pura Vida, con su estilo hogareño y platos caseros que reconfortan después de un día intenso.

El primer día cierra con el corazón lleno de asombro y la sensación de haber presenciado algo verdaderamente único: la fuerza viva del hielo, en uno de los paisajes más emblemáticos de Argentina.

Segundo día en El Calafate

Después de la jornada de aventura en el glaciar, el segundo día propone bajar el ritmo y conectarse con la calma y la vida cotidiana del pueblo. La mañana puede comenzar en la Reserva Laguna Nimez, uno de los lugares más encantadores y menos valorados por muchos visitantes, pese a encontrarse a tan solo unos minutos a pie del centro.

Esta reserva natural es un refugio de biodiversidad que forma parte del sistema del Lago Argentino. Es hogar de más de 80 especies de aves, entre las que destacan los flamencos, cisnes de cuello negro, bandurrias, loicas, coscorobas, cauquenes, pato crestón, gavilán ceniciento, garza mora, chimango, tero común, pico de plata, entre otras tantas. También es posible observar zorros grises, liebres patagónicas y, con algo de suerte, algún cóndor planeando sobre el horizonte.

El sendero que rodea la laguna tiene aproximadamente tres kilómetros de extensión y puede recorrerse tranquilamente en una hora y media. En el trayecto, hay miradores y puntos de observación equipados con información sobre la flora y fauna local. Los amaneceres y atardeceres en Nimez son especialmente mágicos, cuando el sol tiñe el agua de reflejos rosados y las aves se agrupan en bandadas.

Además de su belleza, la Laguna Nimez cumple una función clave dentro del ecosistema regional, ya que actúa como zona de amortiguación ecológica entre el área urbana y el lago. Es un paseo ideal para quienes buscan una experiencia de contacto directo con la naturaleza sin salir del pueblo.

Tras la caminata, se puede regresar al centro cívico de El Calafate, donde la vida transcurre entre tiendas de artesanías, chocolaterías, cafeterías y museos. Una buena parada cultural es el Museo de los Muñecos, un espacio pequeño pero fascinante que combina arte, historia y curiosidad. Ahí se exhiben figuras representativas de la Patagonia, personajes de leyenda y recreaciones que encantan tanto a niños como a adultos.

Otra alternativa es visitar el Museo del Hielo Patagónico, conocido como Glaciarium, un moderno centro de interpretación que explica de forma interactiva el origen y la dinámica de los glaciares. Sus salas audiovisuales, proyecciones 3D y paneles educativos lo convierten en una experiencia imperdible para entender el entorno que rodea a El Calafate. Aunque tenemos que reconocer que el plan más atractivo (y complementario) para algunos está en su interior. Ahí dentro se encuentra el famoso Glaciobar, un bar de hielo donde todo —desde las paredes hasta los vasos— está hecho de hielo patagónico. La temperatura ronda los -10 °C, por lo que se ofrece abrigo térmico a todos los visitantes. Es un cierre perfecto para la tarde: original, divertido y con un toque diferente.

Al caer la noche, el ambiente del centro se vuelve más animado. Para los amantes de la cerveza artesanal, La Zorra Taproom es uno de los lugares más concurridos, con buena música, picadas abundantes, y una carta variada de cervezas patagónicas. Quienes prefieran un entorno más tranquilo pueden optar por una cena íntima en Isabel Cocina al Disco, donde la especialidad son los guisos y los platos a base de cordero magallánico.

El segundo día deja una impresión distinta de El Calafate: la de un pueblo vivo, con historia, cultura y encanto propio, que ofrece mucho más que la simple postal del glaciar.

Tercer día en El Calafate: un cierre mágico

El último día completo de este itinerario propone dos alternativas igualmente atractivas, según el tipo de experiencia que busques. Por un lado, se puede optar por una excursión al Chaltén, conocida como la Capital Nacional del Trekking por su gran variedad de senderos. Por otro, por una vivencia más relajada y auténtica en una estancia patagónica, donde la tradición rural se combina con la gastronomía y la vida bajo las estrellas.

Quienes elijan la aventura encontrarán en el Full Day Chaltén una propuesta ideal. Esta excursión de día completo parte temprano desde El Calafate y recorre unos 220 kilómetros bordeando el Lago Argentino, el Lago Viedma y la mítica Ruta 40. En el trayecto se hacen paradas en miradores naturales que ofrecen vistas espectaculares del Cerro Fitz Roy, uno de los picos más emblemáticos de la Patagonia.

Al llegar al pequeño pueblo de El Chaltén, los visitantes pueden elegir entre realizar caminatas autoguiadas por los senderos de la zona o aprovechar el tiempo libre para conocer sus bares y restaurantes con vistas a las montañas. Los más activos suelen optar por senderos como el de la Laguna Capri, que permite una aproximación cercana al Fitz Roy sin requerir gran esfuerzo físico. Quienes prefieren algo más tranquilo pueden recorrer los miradores del Río de las Vueltas o el Chorrillo del Salto, una cascada de fácil acceso y belleza indiscutible.

La excursión incluye almuerzo y tiempo libre para disfrutar a gusto antes de emprender el regreso a El Calafate por la tarde. Es una jornada larga, pero absolutamente gratificante, ideal para quienes desean llevarse una imagen completa de la Patagonia andina en un solo viaje.

En cambio, si el objetivo es cerrar la visita con algo más íntimo y relajado, nada mejor que pasar el día en una estancia tradicional patagónica. Algunas de las más recomendadas son Nibepo AikeEstancia 25 de MayoEstancia Cristina, ubicadas en entornos naturales excepcionales y con programas que combinan gastronomía, cabalgatas, caminatas y demostraciones rurales.

En Nibepo Aike, por ejemplo, se puede recorrer el predio, conocer las tareas de esquila, degustar un cordero al asador y contemplar el atardecer sobre el Lago Roca. Muchas de estas estancias ofrecen también cenas bajo las estrellas o fogones al aire libre, donde los visitantes pueden compartir historias con los anfitriones y apreciar el silencio profundo de la estepa.

Para quienes buscan una experiencia más corta pero igualmente especial, la Cena Patagónica con Show Folklórico es una excelente opción: incluye música en vivo, cocina tradicional y una introducción amena a las costumbres de los pioneros de la región.

El último día puede concluir con un paseo al Mirador de los Cóndores y las Águilas, a las afueras del pueblo. Desde allí se obtiene una vista panorámica del Lago Argentino, los cerros circundantes y la inmensidad del cielo austral, un cierre perfecto para despedirse del sur con el corazón lleno de calma.

Planificá con los mejores y cumplí el sueño de conocer El Calafate

Aunque tres días no parezcan suficientes para abarcar todo lo que ofrece El Calafate, éste itinerario que te proponemos permite conocer sus principales atractivos de forma equilibrada, combinando atractivos naturales, ciencia y cultura, y comida rica.

Para este viaje te sugerimos llevar ropa cómoda y abrigada en cualquier época del año, ya que el clima puede cambiar rápidamente. Las temperaturas varían mucho entre el día y la noche, incluso en verano, y el viento es una constante. El calzado también tiene que ser adecuado para caminatas, especialmente si se planea recorrer senderos en el glaciar o en el Chaltén. También es recomendable llevar protector solar, lentes para el sol y gorro, ya que la radiación solar es intensa en esta latitud.

Y después no queda más que relajarse y disfrutar, porque El Calafate cuenta con una infraestructura turística excelente: hoteles de distintas categorías, restaurantes, agencias y servicios de transporte que facilitan cada recorrido. Best Calafate Tours ofrece un amplio catálogo de excursiones adaptadas a todo tipo de viajeros: desde familias y parejas hasta aventureros que buscan experiencias más exigentes

Cuando estés por hacer tus reservas anticipadas, no dejes de consultar nuestro asesoramiento. ¡Te esperamos!