Planes de aventura para hacer en El Calafate
Para cuerpos exigentes, destinos todo terreno. El Calafate, enclavado en el corazón de la Patagonia argentina, es un lugar privilegiado para los viajeros que necesitan un extra de adrenalina. Si ya es suficiente con los impresionantes paisajes de esta ciudad santacruceña a orillas del Lago Argentino y rodeada por el majestuoso Parque Nacional Los Glaciares, mejor todavía cuando se conocen las variadas actividades al aire libre que se pueden practicar durante todo el año.
Preparate para vestirte “de a capas” y de llenar el bolso con abrigo, porque el clima de esta región es principalmente fresco y ventoso. Este carácter salvaje, de vientos secos que parecen nunca parar, hacen que cada propuesta al aire libre se convierta en un desafío. Trekking, ciclismo, cabalgatas, escaladas, navegación en kayak, paseos en 4x4: todo esto en medio de un entorno natural sin comparación. Las montañas de la cordillera de los Andes, los glaciares celestes e imponentes, y las planicies doradas de la estepa conforman un escenario que parece preparado especialmente para los amantes de la acción y la naturaleza.
En tanto, la dualidad geográfica hace que el visitante pueda pasar en pocas horas de caminar sobre un glaciar a recorrer en bicicleta caminos rurales, de remar entre témpanos a compartir un asado en una estancia tradicional. Todo parece posible en El Calafate, una tierra que mezcla aventura, cultura y desconexión.
Safari experience
Una de las propuestas más completas y emocionantes para entender la vida patagónica desde adentro es el Safari Experience por la Estancia 25 de Mayo. Se trata de una excursión que combina aventura y aprendizaje, atravesando caminos de ripio, cañadones y lomas que atraviesan las 17.000 hectáreas de la estancia. El recorrido se realiza en vehículos 4x4 especialmente adaptados para el terreno, que permiten internarse en la estepa y disfrutar de vistas panorámicas del cerro Calafate, del cordón de los Andes y de los distintos cursos de agua que cruzan la propiedad.
Durante el trayecto, los guías interpretan el paisaje y relatan cómo era la vida de los primeros pobladores en la región, cuando las condiciones climáticas y la soledad exigían un temple particular. El safari también invita a observar fauna autóctona como guanacos, choiques, zorros y una gran variedad de aves que sobrevuelan los cielos despejados. El silencio se rompe apenas con el sonido del viento y del motor que asciende lentamente por las pendientes.
Una de las particularidades de esta experiencia es que no solo se limita al recorrido: al final del camino, en el refugio La Sección, se comparte un almuerzo típico patagónico acompañado de vinos de la región. La combinación entre la inmensidad del paisaje, la calidez de la gastronomía local y la emoción del recorrido convierte al safari en una de las actividades más representativas de El Calafate.
Safari en bicicleta
Para quienes prefieren sentirse más activos con el entorno, existe una alternativa igualmente fascinante: el Safari Experience en bicicleta. A lo largo de senderos de ripio y pastizales, los ciclistas recorren la estepa a su propio ritmo, guiados por expertos que señalan rastros de animales, formaciones geológicas y plantas nativas.
La sensación de pedalear en silencio, con el viento patagónico golpeando la cara y las montañas recortándose al fondo, es incomparable. Cada kilómetro revela un paisaje distinto: lagunas hermosas, valles erosionados, y un horizonte eterno. En algunos puntos del recorrido se detiene para disfrutar de una merienda, o simplemente para contemplar el horizonte, en una pausa necesaria entre tanta vastedad.
Esta propuesta es ideal para quienes buscan una aventura activa y ecológica, con un enfoque más íntimo hacia la naturaleza. La bicicleta permite moverse sin prisa, sin ruido, y con todos los sentidos abiertos al entorno. No hace falta ser deportista profesional: la experiencia está pensada para disfrutar, no para competir. Es una manera distinta de conocer El Calafate y sentir su energía en cada pedalada.
Cavernas, lagos y caminos secretos en 4x4
La excursión Cavernas y Lagos en 4x4 propone una jornada de exploración fuera de los circuitos tradicionales. Desde El Calafate, los vehículos avanzan por caminos que serpentean entre colinas, cañadones, y antiguos cauces de río. El recorrido conduce a formaciones geológicas sorprendentes y miradores naturales desde donde se pueden observar el Lago Argentino y los glaciares al fondo.
El punto culminante de la excursión son las cuevas naturales formadas hace miles de años por la erosión del viento y el agua, donde los visitantes pueden detenerse para conocer las curiosas formaciones rocosas y entender cómo el paso del tiempo fue modelando este rincón patagónico. En algunos tramos, el terreno es desafiante y el vehículo se balancea entre piedras y pendientes pronunciadas, lo que añade un toque de adrenalina al paseo.
La aventura se completa con un descanso frente a los lagos escondidos, donde se comparte una merienda o un almuerzo campestre. Este tipo de experiencias resume la esencia de El Calafate: la posibilidad de adentrarse en un paisaje remoto, desafiar los límites del cuerpo y disfrutar, al mismo tiempo, de una paz absoluta.
Cuevas del Walichu
A solo unos kilómetros del centro de El Calafate se encuentran las Cuevas del Walichu, un sitio arqueológico impactante. En este lugar, los primeros habitantes de la región dejaron su huella hace miles de años, pintando las paredes de piedra con escenas de caza, manos en negativo y símbolos rituales.
La visita se complementa con un city tour por El Calafate, que permite conocer los puntos más emblemáticos de la ciudad: el centro, el paseo costero, la Reserva Laguna Nimez —donde se observan flamencos y aves patagónicas—, y el antiguo casco urbano que conserva la arquitectura típica de los primeros años. Este recorrido es perfecto para quienes buscan una experiencia más tranquila pero igual de enriquecedora, ideal para alternar con las jornadas de aventura intensa.
Cerro Frías
El Cerro Frías en 4x4 con cena en la Estancia Alice es otra experiencia imperdible. A solo 20 kilómetros del centro, este cerro aislado dentro de la estepa ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la región: desde su cima se pueden observar el Lago Argentino, la cordillera de los Andes, el cerro Fitz Roy, y hasta el Torres del Paine, del lado chileno, cuando el cielo está despejado.
El ascenso se realiza en vehículos 4x4 que trepan lentamente por las laderas, cruzando arroyos y antiguos caminos de estancia. Durante el recorrido, se hacen paradas para tomar fotos y disfrutar del paisaje, mientras los guías comparten datos interesantes de la zona.
La jornada culmina con una cena en la Estancia Alice, donde se sirven platos típicos como el cordero patagónico, guisos caseros y postres regionales. La calidez del ambiente contrasta con la rudeza del paisaje exterior, creando un cierre perfecto después de tanta aventura, a puro confort.
Kayak, trekking y navegación: experiencias entre hielo y agua
Además de las excursiones terrestres, El Calafate es el punto de partida para actividades acuáticas que permiten apreciar los glaciares desde una perspectiva completamente diferente. Las navegaciones en kayak por el Lago Argentino son una de las propuestas más intensas: remar entre bloques de hielo flotante, sintiendo el agua helada y el azul profundo del glaciar de fondo, es una vivencia difícil de describir. Las empresas locales ofrecen salidas guiadas para todos los niveles, con equipamiento térmico y medidas de seguridad, por lo que incluso los principiantes pueden disfrutar de esta aventura.
El trekking sobre el glaciar Perito Moreno, por su parte, sigue siendo la experiencia estrella del destino. Equipados con crampones y acompañados por guías especializados, los visitantes caminan sobre una superficie que parece de otro mundo: túneles de hielo, grietas profundas y lagunas de un celeste imposible. Cada paso revela un paisaje cambiante, moldeado por el tiempo y el clima. A pesar del esfuerzo físico que implica, la sensación de estar parado sobre una masa de hielo milenaria compensa cualquier cansancio.
Quienes buscan combinar el desafío físico con el contacto con la naturaleza pueden optar también por los trekkings en la zona del Cerro Huyliche o del Cerro Cristal, donde las vistas del lago y los glaciares son simplemente majestuosas. En todos los casos, la geografía de El Calafate se impone como protagonista: la luz, el viento, las montañas y el hielo se entrelazan para crear un espectáculo que se graba en la memoria.